– ¡Nope! Esta vez no lo olvidé – contestó con cierto orgullo de si mismo. – Intenté estudiar un poco e incluso leí la mitad de mis notas, pero… no dejaba de ser aburrido. Estoy muy cansaaaaado – agregó, dejando caer levemente su cuerpo encima del contrario, aplastandolo con cuidado. Todavía seguía siendo difícil para él concentrarse y terminar de entender algunos conceptos, pero gracias a su compañero, al menos ahora lo intentaba.
– ¡Wooooh! ¡Excelente! Solo que si pierdes, tú tendrás que pagar el almuerzo~ –
Sin hacer mucho esfuerzo, simplemente dejó que Tian se recostara sobre él. Ya estaba acostumbrado a que así fuesen casi todas sus interacciones, y además, no le molestaba en absoluto.
– Mmh… Bueno, en eso estamos de acuerdo entonces… es aburrido. – y estando sin ánimos lo era aún más, así que esa sería una buena excusa para dejarse llevar por la tentación de divertirse un rato con su compañero y después seguir con sus estudios. Después de todo, la vida no era simplemente estudiar. – Está bien, está bien. Te invitaré a almorzar, pero eso es sólo si ganas. – le sonrió mientras pensaba qué hacer para que las cartas jugaran a su favor, y después de unos segundos, obtuvo su respuesta. – ¿Pista arcoiris, Tian?
– A-Ah… – cierto, pequeño detalle. No había olvidado sus deberes, por supuesto que no, pero… ya se había cansado de leer tanto. Era demasiado aburrido – Sí, se que hay exámenes, pero te he visto muuuy estresado. Creo que sería muy buena idea que te distrajeras aunque sea solo un poco, ¿sí? – insistió, acariciando ligeramente la cabeza de su adormilado compañero. –
Andaaaa, aunque sea solo dos carreras – o más.
– Tomaré eso como un ‘lo olvidé’. – en el fondo, le causaba gracia que su compañero olvidara las cosas tan fácilmente… pero esta era como la cuarta o quinta vez que prefería distraerse en vez de tomarse en serio los estudios… pero igual tenía razón al decir que estaba muy estresado. Además de los exámenes, tenía más cosas en su cabeza que lo hacían sumergirse en un mar de preocupaciones, así que con un suspiro pesado, aceptó la oferta ajena. – Está bien… pero sólo dos. – sabía muy bien que no iban a ser solamente dos.
– Michioooooooooo – canturreó, apoyándose justo encima del contrario. – Juguemos Mario Kart. – ¿En semana de exámenes? Its more likely than you think.
– ¿E-Eh? – Michio no alcanzó a abrir mucho sus entrecerrados ojos (que estaban consumidos por el cansancio de haber estudiado toda la noche) cuando sintió que algo pesado se apoyaba sobre él. Pero no le molestó; después de todo, ya se había acostumbrado a Tian y sus costumbres. – ¿Mario Kart? Pero no hay tiempo para juegos… hay exámenes, ¿lo sabías? ¿o nuevamente se te olvidó?