
– ¡¿Mi-Mikazuki-dono?! – si es que no se equivocaba, el matrimonio era la unión que probaba el amor que dos personas que se complementaban la una a la otra se tenían. Que Mikazuki le propusiera aquello repentinamente hizo que su corazón diese un vuelco enorme.

– Yo… con gusto me casaría contigo.