Se le olvidó que estaba hablando con un sujeto que ha pasado buena parte de su vida en un edificio extraño. Mejor así, más McNuggies para ella.– No necesitas saber. Solo hay que ir. –
– … ¿Cómo que no necesito saber? – ¿esta niña hablaba en serio? Cada día que pasaba con ella se sorprendía más de lo mucho que podía llegar a soportarla. Debió haberla matado cuando pudo… pero ella aún no se lo pedía. – ¿Entonces cómo mierda piensas que sepa donde es este lugar?