Ugh… Sabía que iba a encontrar a iguales parecidos a su ser, aunque hubiera preferido nunca encontrarlos. — La forma como Él cuida a sus hijos nunca fue mi problema, solamente me molesta que sus “bellas creaciones” no busquen el verdadero conocimiento. — Estaba molesto, pero no lo suficiente como para irse.
— Hah. Qué fácil es deshacerse de nosotros, quién diría que Nuestro Señor, el ser de amor y bondad, no aguante nada.
– Hahaa… eres interesante, querido. Supongo que tienes razón, estos corderitos son muy necios y no aprenden de sus errores. Los he visto repetirlos una y oootra vez… – su fachada simpática aún podía mantenerse en pie por unos cuantos minutos, pero si aquel sujeto se rehusaba a irse de su territorio, podía llegar a deshacerse antes de lo deseado.
Lo que menos quería era una disputa con un demonio novato que apenas acababa de caer y seguía aferrándose a ‘Padre’ de esa forma. Creía que iba a vomitar.
– Bueeeno, ambos sabemos que lo del amor y la bondad no son lo suyo, ¿no? Padre no acepta opiniones que lo contradigan~
Se sobresaltó al sentir la presencia ajena, pero no se alejó, solo se le quedó mirando a la peculiar chica que desprendía de todo menos el aura de un humano.
— No tengo otra opción más que observarlos, supongo que este es el castigo que me dio Dios. — Respondió de forma seca.
— ¿Qué eres tú? ¿Otro ángel caído?
Vaya, vaya. Al parecer había encontrado a alguien con quien tenía algo en común.
– Son algo aburridos a veces, ¿no crees? Supongo que Él no cuida muy bien de sus hijos. – sentenció sonriente, sin importarle si sus palabras abrían una herida en el contrario. El tacto no era algo que tenía intención de desarrollar. – Podría decirse, querido, aunque yo caí hace ya mucho tiempo.
— Estos humanos… — Estaba a mitad de un parque, mirando como entre todos se ignoraban por algún tipo de aparato que aún su ser no conocía. — Si Yekun estuviera aquí, estaría muy enojado.
– ¿Te entretienes observándolos~? También es uno de mis pasatiempos. – estar en el lugar y momento correctos era su especialidad, aunque esto significase entrometerse en asuntos ajenos.