– ¡No es cierto! – seguiría negándolo hasta el final, aun si su propia lengua lo hubiese traicionado; ni muerto cedería ante Yasusada ¡Y menos cuando había esparcido todos es rumores por la Ciudadela y más allá con Kiyomitsu! ¿Es qué acaso no tienen otra cosa que hacer que hablar como dos viejas chismosas?, – Simplemente buscaba una nueva fuente de inspiración, ¡Eso es todo! ¡No esto enamorado, y nunca lo estaré!
Ignoró las preguntas del contrario por unos minutos, no era de su incumbencia, por más que fuese en parte cierto, solo que no de la forma en que la uchigatana lo veía. Si debía ser honesto, ni el propio Izuminokami tenía del todo claro sus sentimientos.
– No siento nada por ella nada más que una amistad, ya te lo dije muchas veces, – solo esperaba que esta vez lo aceptase, estaba harto de andar repitiendo lo mismo cientos de veces.
– Ah~ ya veo– ¿Por qué te alteras tanto entonces? Si no es verdad, no debería afectarte tanto, ¿no? – en sí, eso era cierto… pero también entendía que Kanesada hacía un drama por cualquier cosa, por lo que tampoco podía ver con claridad a través de esa faceta suya. Por el momento, se tragaría sus palabras y haría como si le creyera.
Sabía muy bien que luego descubriría la verdad de una forma u otra. Sólo tenía que ser paciente.
– No entiendo mucho esto de los sentimientos, Kane-san, pero Aruji dice que es importante que… ¿Cómo era? Ah, sí, que los enfrentemos alguna vez para así aclararlos. – un consejo que todavía no ponía en práctica, pero que le había servido para mantener su paz mental en las últimas semanas. – Después de todo, todavía estamos aprendiendo a ser humanos, ¿no es así? Es algo difícil. – ah, todo era más fácil cuando no tenía mucha consciencia sobre sí mismo.